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“Santos promete salvaguardar el medio ambiente, a la vez que protege a los mayores depredadores del mismo, las Farc”: Araújo

Bogotá, 30 de noviembre del 2015. El Senador Fernando Nicolás Araújo, cuestionó que el Presidente Juan Manuel Santos, durante su intervención en la Cumbre de la ONU realizada en Paris, sobre el Cambio Climático, se comprometiera a salvaguardar el medio ambiente, al tiempo que protege a los mayores depredadores del mismo en Colombia, las Farc. El legislador tildó el pronunciamiento del Presidente como una doble moral.

Para el legislador, el Presidente Juan Manuel Santos ha sido pasivo y laxo con las guerrillas en el tema ambiental, teniendo el Estado Colombiano que reparar los daños que éstas siguen generando a causa de sus actividades ilícitas y terroristas.

Así mismo, Araújo recordó que desde el año 1986 a mediados de 2015 se han registrado 2.681 atentados contra 8 mil kilómetros de redes de oleoductos, dejando como resultado más de 4.119.667 barriles de crudo derramados, afectando los ecosistemas, recursos hídricos y centros poblacionales.

“No es un secreto de que las grandes fuentes de financiación de las FARC, el narcotráfico y la minería ilegal, son las actividades que están acabando con nuestra flora, fauna y recursos hídricos”, aseveró. Según el ambientalista Manuel Rodríguez Becerra, ex Ministro de Ambiente, para cultivar una hectárea de coca hay que destruir por lo menos tres hectáreas de bosque o más. Lo anterior conlleva a la fragmentación de los ecosistemas, implica la decadencia del bosque y la perdida de especies de flora y fauna por la forma como se esparcen los cultivos ilícitos.

Según la Fundación Ideas para la Paz, en 2014 la guerrilla de las Farc realizó 130 ataques contra la infraestructura petrolera, a un promedio de nada menos que 1.623 metros de distancia a un río. De los 130 ataques, 23 tuvieron como epicentro zonas protegidas por su fauna o flora, en especial en las reservas del Pacífico, Magdalena, el Cocuy y Los Motilones. El mismo centro de estudios presentó en julio del presente año que, en lo corrido del año, las Farc ha realizado 40 ataques contra la infraestructura petrolera, 8 de los cuales fueron en zonas de reserva forestal, en promedio a 512 metros de un río. Las Farc son cada vez más predadoras del medio ambiente, sin embargo  aseguran que “son consecuencia de la confrontación armada que vive Colombia”.

Este año, las Farc afectaron el Refugio Húmedo del Napo, un santuario de flora y fauna que aún no ha sido explorado, luego de que derramaran 24 carrotanques de petróleo sobre la vía Puerto Asís-Teteyé.

Contaminaron el río Tibú y la quebrada Cristalina, que desemboca en el río Catatumbo, tras atentar contra el oleoducto Caño Limón-Coveñas.

Contaminaron gravemente los ríos Caunapí y Rosario, ambos desembocan en el río Mira, el hecho dejó con secuelas en la pesca y agricultura, esto luego de que volaran el oleoducto Trasandino y derramaran más de 9 mil barriles de crudo pesado que se terminaron depositando en las aguas del Pacífico, afectando a los habitantes de Tumaco.

Contaminaron el río Sucio,  que desemboca en el río Guamuez, que a su vez desemboca en el río Putumayo, tras el derrame de 2 mil barriles de crudo en la vereda El Carmen, del municipio de Córdoba, al sur de Nariño.

Contaminaron la quebrada Pianulpí, que surte al río Guisa, que a la vez surte al río Mira, tras dinamitar el oleoducto en la vereda Pinde causando el derrame de más de 410.000 galones de crudo.

Lo anterior sumado a las actividades ilícitas de las guerrillas: minería ilegal y cultivos de coca agravan el daño ambiental. Sólo el año anterior según la ONU, se deforestaron 17 mil hectáreas para la búsqueda de oro de aluvión, negocio que es manejado por el ELN y las bandas criminales. La utilización de mercurio y cianuro para separar el oro contamina las fuentes hídricas.

Así mismo, desde el 2001 hasta el 2014 se destruyeron más de 220 mil hectáreas por los cultivos ilícitos. En el 2015 fueron deforestadas 15.000 nuevas hectáreas. Los cultivos de coca también afectan los ríos por el vertimiento de insumos químicos que se utilizan. Los cultivos cerca de corrientes de agua generan erosión. El material erosionado es arrastrado a la parte superficial de las fuentes y poniendo turbia el agua, lo que obstruye el paso de luz.

Fin del comunicado

 

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