“Con una sola pregunta pretenden a través del plebiscito aprobar varias reformas de fondo para el país”: Araújo
19 julio, 2016
La invasión de fincas en Arjona denota un macabro plan en el que trafican con campesinos: Senador Araújo
22 julio, 2016

Votar a favor del plebiscito es aprobar una reforma agraria redactada por Farc que trae el socialismo al campo colombiano: Araújo

Bogotá, 20 de julio del 2016. En plenaria de Senado, el congresista Fernando Nicolás Araújo dejó constancia explicando los riesgos para el país y la democracia si se vota a favor del plebiscito contemplado con una sola donde encierra reformas trascendentales que ameritan una discusión amplia, técnica y democrática.

A continuación texto de la constancia:

“El lunes el Presidente Santos anunció que convocará el plebiscito para que los colombianos aprueben o rechacen lo que se pacte con la guerrilla de las Farc. Sin embargo, es necesario que la población entienda que con una sola pregunta el Gobierno busca aprobar todo un paquete de reformas complejas que requieren de una discusión amplia, técnica y democrática. La metodología que está usando Santos no permite que los votantes aprueben los puntos con los que están de acuerdo y rechacen aquellos que no aprueban, tal como se debería llevar a cabo en una democracia participativa.

¿Es suficiente con una sola pregunta consultar a los colombianos sí están o no de acuerdo con los temas más trascendentales para el presente y futuro del país?

Votar a favor del plebiscito es aprobar una reforma agraria redactada por las Farc que “modifica el modelo de propiedad privada” y trae el socialismo al campo colombiano. Es aprobar una reforma política que otorga, ¡como mínimo! Nueve (9) curules a las Farc sin necesidad de ser electos por la vía democrática. Votar sí crea un nuevo sistema de justicia con magistrados extranjeros escogidos indirectamente por la Farc y Santos.

Quien vote sí al plebiscito aprueba una jurisdicción especial para otorgar impunidad total a los cabecillas del cártel de drogas más grande del mundo, sin que se arrepientan ni pidan perdón. Aprueba un precedente jurídico para que los cabecillas de las Farc no paguen un solo día de cárcel y se libren de 1.600 años que les corresponderían. Votar que sí permite que las Farc conserven cincuenta (50) años de utilidades provenientes del narcotráfico, la extorsión, el secuestro y la minería ilegal, lo que pone al país en riesgo de caer en el castro chavismo.

Votar que sí, aprueba un acuerdo que no exige la reparación de víctimas con la fortuna de $30 billones de pesos de las Farc y aprueba un nuevo tribunal para la paz que juzgará a 3.000 miembros de la fuerza pública y a 13.000 empresarios. Todo ello con el dinero proveniente del aumento de los impuestos que presentará el Gobierno después del plebiscito para no incomodarlo.

Éstas reformas legales y constitucionales redactadas nada menos que en La Habana por las FARC, no van a conducir a la paz que todos los colombianos anhelamos. Estas reformas serán la génesis de una nueva era de violencia, estimulada por la impunidad, el narcotráfico, el debilitamiento institucional y por el abandono a los valores democráticos de Colombia.

Santos actúa como un dictador agazapado que corrompe la sociedad a costa de los ciudadanos laboriosos. Si no fuera así, y de verdad tuviera interés democrático, convocaría un referendo en lugar del amañado plebiscito”.

Fin del comunicado

2 Comments

  1. MARIO KURE dice:

    Senador , Araujo continúe en la lucha que los colombianos de bien lo apoyamos

  2. LIBIA CAICEDO dice:

    Santos nos lleva como borregos, hacia el desprestigiado y decadente Socialismo del Siglo XXI. “Éste tipo de ideologías utilizan la democracia como trampolín para llegar al poder, luego estructuran la sociedad en general y sus instituciones, para que puedan ser dominados por unos pocos, coartando libertades y violando derechos fundamentales de los que se le opongan en busca de fortalecer al o los que dirigen y dominan a los demás”. Recordemos a Bolivia, Ecuador, Argentina, Nicaragua, Honduras, Brasil y, por supuesto, nuestra querida Venezuela.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *